La fase de evaluación puede incluir el análisis de la información aportada, entrevista semiestructurada, sesión de observación en la que se aplicarán las pruebas que se estimen oportunas (siempre que sea posible), y sesión de devolución de información en la que se propondrá o elaborará conjuntamente un plan de acción.  

El coaching se utiliza en los procesos de acompañamiento y busca promover una transformación profunda, empezando por lograr visualizar otras formas de interpretar el mundo y lo que nos ocurre, y fomentando el descubrimiento de herramientas y habilidades con las que la persona puede afrontar los retos que se le presentan en la vida. 

Trabajamos desde el enfoque ontológico, que parte de la premisa de que el lenguaje además de describir la realidad, la crea. Cambiando nuestra forma de observar lo que ocurre, descubrimos posibilidades que antes no estábamos siendo capaces de ver y alternativas de actuación para conseguir lo que nos proponemos. 

En ocasiones, contar con un espacio seguro en el que poder compartir experiencias, trabajar y aprender de otras personas que están pasando por un proceso de características similares puede contribuir a la consecución del objetivo, por lo que ofrecemos esta posibilidad, siempre que contribuya positivamente al crecimiento de todas las personas que van a participar en la sesión. Dado que la composición de los grupos está condicionada, la disponibilidad y frecuencia suele ser menor. 

Las sesiones podrán ser individuales o grupales y se centrarán en las necesidades específicas de cada persona. A diferencia de lo que ocurre en una sesión de coaching, en este caso, es el/la mentor/a el/la que comparte su experiencia y propone pautas claras de actuación, a aplicar, con el compromiso por parte del mentee de cumplir con los acuerdos a los que se haya comprometido.

El contenido de los talleres dependerá del número de horas, así como de las necesidades, inquietudes y perfiles de los asistentes, en base a lo que se elaborará el programa y confirmarán todos los detalles relativos a los mismos. 

En caso necesario, se valorará la elaboración de informes. 

Informe inicial: la elaboración de un informe con las conclusiones de la evaluación. 

Informe de seguimiento: elaboración de informe a demanda con los avances realizados. 

Informe final con las principales conclusiones, avances con respecto a los objetivos iniciales y propuesta de acciones a seguir.  

La estructura y el contenido de los informes están predeterminados, pudiéndose compartir la información con carácter previo al inicio del proceso.